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Enseñanza de los bebés a ir al baño en África Indígena: Cómo ponen a sus bebés a hacer pipí en los países sin pañales (1ª parte)

Original article in English written by Andrea Olson

indigenous african baby infant potty training

todas las citas y fotos de este artículo son propiedad (c) copyright de Laurie Boucke Infant Potty Training

No sé tú, ¡pero a mi me encanta una buena historia!

Hoy voy a empezar a compartir algunas historias sobre cómo unos cuantos grupos indígenas alrededor del mundo, en el mundo de hoy en día para ser específicos, ponen a sus bebés a eliminar (hacer pipí o caca) y no usan pañales.

Hoy vamos a empezar con algunos pueblos indígenas de África.

Muchas veces me hacen esta pregunta: ¿la gente de las comunidades indígenas practican “comunicación de la eliminación”, o hacen algo completamente diferente?

Yo creo que en un sentido amplio es lo mismo... ¡pero diferente en muchos pequeños aspectos!

Quiero decir, es definitivamente diferente practicar CE en el mundo occidental porque…

  1. Estamos mucho más distraídos por cosas no esenciales en la vida
  2. Nuestros niños tienen que usar (eventualmente) el inodoro o wc que está dentro de una casa, y aprender a sentarse en él
  3. Nuestros niños típicamente llevan más ropa y capas de ropa y zapatos y toda suerte de cosas complicadas con las que necesitan ayuda y
  4. Hemos crecido en una sociedad de los pañales, no en una sociedad de poner-a-hacer-pipí-desde-el-nacimiento, y por tanto tenemos que aprender de hecho a enseñar a nuestros bebés a ir al baño.

Para ser sincera, ¡la mayoría de otras culturas ni siquiera tienen un nombre para ello! Esto es seguro otra diferencia - los occidentales le damos nombre a algo para poder entenderlo y reintegrarlo en nuestro día a día.

De acuerdo, ¡empecemos con las historias! He elegido mis favoritas del libro enciclopédico de Laurie Boucke, Infant Potty Training: a gentle and primeval method adapted to modern living... con el permiso de la autora. También tiene disponible uno de sus libros en formato Kindle ebook - Infant Potty Basics.

Hoy empezaremos con los hábitos de enseñanza para ir al baño en África, e iremos incorporando otras regiones en una serie de podcasts a lo largo de los siguientes meses.

La mayoría de ellas son del libro de Laurie, específicamente de la 4ª Parte. Estudios Transculturales (Part 4, Cross-cultural Studies, páginas 299-316) - definitivamente haceros con una copia de su libro si queréis leer las historias completas y mucho más de esta experta pionera en CE.

¡Aquí vamos! Por favor, diviértete escuchando mientras friegas los platos o haces la colada. ;)

Aprendizaje para ir al baño en Botswana - los !Kung

“La eliminación no tiene consecuencias sociales para los niños Zhun/twa (aunque sí las tiene para los que “mojan la cama” más tarde durante la infancia). Antes de que pueda gatear con facilidad, rutinariamente el bebé orina y defeca en el regazo de alguien. Normalmente ni se le mueve hasta que ha terminado, y se le limpia sin comentario o reseña alguna. Progresivamente, mientras adquiere control y movilidad, se le dice que salga de la casa y, cuando ya camina bien, se le dice que salga de la aldea. No se ha observado a ningún bebé o niño disgustado en relación a la eliminación (excepto bebés los primeros dos o tres meses molestos por el cambio de posición requerido para su limpieza); de hecho tampoco se ha observado a ningún adulto disgustado por este motivo. Dado que los niños están desnudos y se les limpia inmediatamente, estar mojados no es nunca una causa de llanto”,

Joseph Chilton Pearce presenta una interpretación ligeramente diferente. “Konner, en sus estudios de los Zhun/Twasi, una cultura africana de cazadores-recolectores, observó que los bebés y niños eran porteados al estilo ugandés. Estas madres siempre sabían cuándo su bebé iba a orinar o defecar y llevaban al bebé a los arbustos anticipándose. La madre sentía el estado general del niño y se anticipaba a todas sus necesidades”.

Melvin Konner ha confirmado que ambas descripciones concuerdan con sus observaciones. “Yo diría que la respuesta de la madre puede ser bien anticiparse y sujetar al niño apartándolo de ella, o si no se dio cuenta de las señales, apartándolo después de que éste empezara a orinar o defecar”. Si no le da tiempo a apartarlo, simplemente se limpia una vez el niño ha terminado. “En cualquier caso, la indiferencia es lo que me impresionó, viniendo de una cultura en la que somos de todos ¡menos indiferentes!”

“Los bebés están desnudos y, como el suelo no es más que la arena del desierto, no hay gran problema en que orinen dondequiera que se encuentren. Cuando defecan, se les limpia con hierba y los desechos fecales son limpiados inmediatamente por un niño más mayor o por un adulto y se llevan fuera de la casa. Tan pronto como el niño puede caminar bastante bien, se les lleva de la mano y se les anima a salir del werf para hacer sus necesidades, al principio por motivo de limpieza y, según se hacen mayores, también por motivo de modestia.”

Aprendizaje para ir al baño en Kenya - los Digo

Empiezan el entrenamiento de esfínteres urinario y fecal a las 2-3 semanas de edad y consiguen un razonable buen control a la edad de 4 a 6 meses.

“La madre es la que se encarga de enseñar y asume toda la responsabilidad en la fase inicial del proceso de entrenamiento. Coloca al bebé en una posición especial para enseñarle fuera de la casa, al principio en los momentos en los que percibe que el bebé tiene la necesidad de eliminar (después de alimentarlo, cuando se despierta de las siestas, etc.), con la idea de que pronto el bebé aprenderá a hacérselo saber independientemente de haber evacuado. Esto se hace muchas veces durante el día y la noche.”

Aprendizaje para ir al baño en Kenya - los Tiriki

“El entrenamiento es permisivo y progresivo; en las chozas Tiriki, cuyos suelos son mayormente tierra batida untada con estiércol, los “accidentes” de eliminación del bebé no suponen un gran problema de limpieza. Los bebés no llevan pañales, y el adulto o el niño al cuidado rápidamente alejan al bebé de su cuerpo a la primera señal de evacuación. Los bebés a horcajadas sobre la cadera de su cuidadora son llevados fuera a un lugar apartado, como un huerto de plataneros, para defecar incluso antes de que puedan andar, y cuando pueden andar por sí solos aprenden pronto a salir fuera de la choza ya que se les recuerda verbalmente o, si es necesario, se les lleva hasta la puerta. Cuando son un poco más mayores los niños aprenden con el ejemplo y las amonestaciones de sus mayores,”

Aprendizaje para ir al baño en Mali - los Dogon

“El bebé es porteado en la espalda de su madre aproximadamente durante los 3 primeros años de vida. Sobre los 6 meses de edad, la madre sienta al bebé entre sus piernas y lo anima a defecar bien en el suelo o en un pequeño recipiente. Algunas madres hacen pequeños sonidos para incitar la eliminación. Estas vocalizaciones son más sistemáticas entre los Bambara, la etnia mayoritaria de Mali. Las madres Dogon nunca regañan a sus bebés por la eliminación. La madre a veces recibe ayuda de sus hijas mayores, hermanas y tías pero generalmente no de sus hermanos o de otros hombres.”

“Creo que los bebés Dogon terminan su entrenamiento para ir al baño alrededor de los 18 meses, dependiendo de su posición en la jerarquía de hermanos y también de los deseos de su madre. Las mujeres Dogon tienen una gran carga de trabajo, y el tiempo que tienen para dedicar a sus bebés depende del grado de fatiga maternal y también de cuánto tiempo tienen disponible después del trabajo. Su tiempo libre también puede variar mucho según la estación del año y el momento del día en cuestión.”

indigenous african baby on small potty

Aprendizaje para ir al baño en Nigeria - los Dahomeans

“Los niños pequeños son porteados la mayor parte del tiempo en la espalda de su madre o, en raras ocasiones, de su cuidadora. A no ser que haya alguna circunstancia especial, las madres llevan a sus bebés dondequiera que van, y se puede ver a las mujeres vendiendo en el mercado, llevando cargas en los caminos, trabajando en el campo, o bailando danzas ceremoniales porteando a sus bebés en la espalda. El bebé es entrenado por su madre quien, mientras lo portea, siente cuando el bebé está inquieto, de manera que cada vez que el bebé necesita realizar sus funciones excretoras, la madre lo pone en el suelo.
Con el tiempo, normalmente dos años, el proceso de entrenamiento se completa. Si un niño no responde al entrenamiento, y manifiesta enuresis a la edad de cuatro o cinco años, ensuciando el lugar donde duerme, primero se le pega. Si esto no corrige el hábito, se ponen cenizas en agua y la mezcla se le hecha por la cabeza al niño ofensor o niña, se le saca a la calle donde el resto de niños corren tras él dando palmas y cantando Adida go ya ya ya (“Orina en todas partes”).

"En Whydah, los niños son llevados a la laguna y lavados, esto se repite una segunda vez si es necesario. Si el hábito no para, se le ata una rana viva a la cintura, lo que asusta tanto al niño que generalmente la cura es efectiva. En Abomey, sin embargo, pegar es el castigo habitual”.

Aprendizaje para ir al baño en Nigeria - los Kanuri

El entrenamiento para ir al baño de los bebés es mínimo. “La madre intenta aprender cuándo es más probable que el bebé necesite orinar. Al principio el bebé simplemente es limpiado por su madre pero tan pronto como puede sentarse sólo, le coloca a caballo en sus tobillos con la espalda apoyada en los pies que tiene levantados. Se hace un pequeño hoyo en el suelo de arena entre sus tobillos y el bebé tiene así un inodoro simple y confortable hecho por su madre. Al terminar, se le lava y el hoyo es cubierto con arena”.

“El entrenamiento para ir al baño está orientado por la adquisición de habilidades para caminar. Tan pronto como el niño es capaz de ponerse en pie, la mujer adulta dueña de la choza donde vive empieza a establecer la norma de que el niño debe salir fuera de la choza, agacharse en el suelo y usar sólo la mano izquierda para cualquier función que tenga que ver con la eliminación. La falta de aprendizaje de estas habilidades supone una presión cada vez más insistente a medida que va pasando el tiempo. Un niño pequeño recién destetado que no puede realizar funciones fáciles para ir al baño puede que ni siquiera sea regañado; sin embargo, cada vez con mayor frecuencia se le dice que está sucio, que se está portando mal, y que no debe hacer cosas como orinar en el suelo de la choza.”

Aprendizaje para ir al baño en República Centroafricana y Norte del Congo - los Pigmeos Aka

“Cuando una madre siente que su hijo necesita defecar, se sienta en el suelo, le coloca en posición y deja que el niño defeque a su lado. Sin forzar. Los desechos son inmediatamente arrojados fuera del campamento o aldea. Cuando es capaz de mantenerse en pie, moverse y posteriormente andar, el niño aprende a defecar detrás de los arbustos o fuera del campamento. Si lo hace en el lugar erróneo, la madre o la hermana coge los desechos con un machete o un cuchillo grande, los deposita en una cama de hojas secas, lo envuelve en las hojas y lo arroja lo más lejos posible hacia la vegetación fuera del campamento o la aldea. Las reglas son más estrictas en los asentamientos o albergues permanentes. Los Pigmeos Aka no hacen tanto énfasis en el entrenamiento para ir al baño como otros pueblos de África Occidental.”

“En otras sociedades, se administra regularmente un enema diario (con algún dispositivo o la propia madre con la boca) por motivos terapéuticos, preventivos y de higiene. Una vez que se ha inyectado el líquido limpiador, la madre se sienta en un taburete con el bebé encima de sus muslos sobre un receptáculo.”

“Como en todas las sociedades, las madres africanas expresan su satisfacción con sus hijos. Esto se hace a veces de forma diferente que en otros lugares, por lo que no siempre es evidente para los forasteros. En público, la madre es muy reservada y adopta una máscara de impasibilidad que esconde su satisfacción. Esto se debe al temor de que demasiados elogios a su bebé atraigan la atención de espíritus malignos y celosos. En contraste, el séquito de hermanos, hermanas y mujeres vecinas nunca pierden la oportunidad de reconocer en voz alta cada nueva “actuación” del bebé. Los elogios y las aprobaciones están por tanto siempre presentes, aunque no necesariamente demostrados por la madre. Las “mamis”, tías, abuelas o el séquito (especialmente mujeres y niños) juegan un papel preponderante en enseñar las convenciones sociales del día a día. También en este sentido, los roles tradicionales fluctúan, delegando roles de autoridad a unos y roles de ternura a otros.”

“En cuanto al papel del padre, varía enormemente, dependiendo en gran medida de su personalidad y del estatus familiar del bebé (primogénito, el más pequeño, niño, niña). Hay sociedades en las que el padre no toma parte del cuidado diario de sus bebés y en otras, como los Pigmeos o los Bassari de Senegal o en Asia, donde la presencia de los hombres en la vida de sus bebés es omnipresente.”

“En África, el entrenamiento para ir al baño se completa a la más temprana edad posible. Al determinar la edad de finalización, es necesario distinguir entre el entrenamiento de la vejiga y del intestino, así como entre movimientos normales del intestino y la diarrea (desgraciadamente muy frecuente en estas regiones).”

“En general, ya sea para aprender a ir al baño o sus corolarios (por ejemplo, muchas culturas restringen la limpieza al uso de la mano izquierda), las culturas africanas son muy valiosas en este sentido, con resultados notables. El control temprano de esfínteres corresponde al rápido desarrollo psicomotor de los bebés entre 12 y 18 meses y ha sido enfatizado por expertos en la infancia. En mi opinión, esta precocidad está relacionada con la incesante estimulación social de que son objeto los niños, no sólo por sus madres hasta el destete/separación, sino también por las muchas otras personas involucradas.”

Aprendizaje para ir al baño en Senegal - los Wolof

Jacqueline Rabain me dijo que empezando a los 2 meses de edad, la madre sienta al bebé en sus tobillos. Lo sujeta entre sus tobillos separándolos para dejar espacio al bebé para que orine o defeque. El bebé puede sujetar su cabeza recta a los 2 meses. La madre le pone en posición entre sus tobillos y le sujeta por los brazos. Anima al bebé a eliminar haciendo un sonido de silbido “ssssss”. La madre no felicita al bebé cuando ha eliminado. A menudo simplemente conversa con otras mujeres mientras el bebé orina. Este comportamiento fue observado en 1965-66.

No se espera que el niño aprenda a ir al baño antes de que pueda caminar. Rabian afirma que nunca vio a un niño de menos de 3 años ser reprendido por orinar en el suelo. Se pone mucho énfasis en que el niño aprenda a defecar “en los arbustos” detrás de la casa. Esto se aprende principalmente imitando a los adultos o a otros niños; el bebé aprende con el ejemplo.

“Hice un viaje de campo a las mismas aldeas y las mismas familias en Enero-Febrero de 1994, y en Diciembre de 1998-Enero de 1999. En este último, observé que pequeños orinales de plástico habían sido introducidos y estaban disponibles en los mercados callejeros locales. Ahora son bastante comunes. No sé si el orinal es usado cuando sientan al bebé entre los tobillos de la madre, pero sí observé su uso cuando los niños tenían entre 18 meses y 2 años de edad.”

Aprendizaje para ir al baño en Tanzania - los Chaga

“El control de la orina y la defecación forma parte del aprendizaje del niño. Que se realice satisfactoriamente es una preocupación constante de la madre. De hecho, las ceremonias matrimoniales lo presagian.” Se disuade a los hombres de hacer comentarios despectivos sobre el deber de una madre de enseñar a sus hijos a ir al baño, y se les enseña a ser pacientes con sus mujeres en caso de que encuentren sus ropas ensuciadas por el niño.

“Un hábito con horarios, ausentes en el caso de la alimentación, una esperaría que sólo lo inculcasen las mujeres que han estado bajo la influencia europea. Algunas de estas mujeres empiezan a enseñar a defecar a sus bebés a una hora determinada cada mañana uno o dos meses después de nacer. Aunque en la mayoría de los casos, no se insiste en la regularidad. El niño se acuesta sobre un trozo de cuero. Cualquier excremento debe limpiarse con hierba seca lo antes posible para evitar que el cuero se pudra y el mal olor. Mientras portea al niño, la madre le observa de cerca y desarrolla una habilidad casi asombrosa para adivinar sus necesidades. Cuando se despierta, cuando está inquieto o, si es un niño, cuando tiene una erección, se le lleva fuera y se le sostiene… A medida que el niño crece y aprende a caminar, se le enseña a retirarse al huerto [de plátanos].”

“La enuresis es tratada de diferentes maneras. Las medidas que se toman con los niños más pequeños son “mágicas”. Cuando el bebé tiene unos nueve meses, su madre recoge gotas de lluvia en la pezuña de una cabra o las involuciones de una hoja de colocasia; y se las da al bebé como medicina, diciendo “Bébete esta medicina, hará que no mojes la cama”. Si el niño es más mayor se le regaña mostrándole el charco de pipí… Algunos niños nunca aprenden a controlar la orina, aunque sean regañados por su deficiencia y se les diga que esto será un obstáculo para casarse. (La enuresis es una causa de divorcio). En estos casos, el niño prefiere dormir con las gallinas en un rincón del huerto, donde puede hacerse pipí con impunidad.”

Como muchas sociedades, los niños Chaga tiene un sentido del humor en lo que concierne a la orina. “Les sirve de lubricante cuando hacen modelos de arcilla, y ocasionalmente cuando se orinan unos a otros por diversión.”

indigenous african baby pottied over ground

Aprendizaje para ir al baño en Togo

En África, es raro ver a una mujer ensuciada por su bebé. Las mujeres africanas “parecen capaces de detectar la mínima señal del niño de que tiene la necesidad de ir al baño. Al movimiento más sutil o cambio en la respiración, entienden el mensaje, les quitan de su espalda y en un instante les colocan en sus tobillos. Si ocurre un accidente, la madre es abochornada y se avergüenza.”

“Algunos etnólogos destacan la extendida creencia de que en África las deposiciones de los bebés no provocan repulsión. Nadine Wanono apunta que largos collares olorosos de clavo son usados por las madres de niños pequeños, y Suzzane Lalleman nos recuerda que en muchas sociedades rurales tradicionales los hombres se quejan de este olor. En el centro de Togo, incluso hay una canción con el refrán: Oler tan mal como una mujer que tiene un bebé.”

Aprendizaje para ir al baño en Uganda - los Baganda

“El método de entrenamiento consiste consiste en sujetar al bebé en cuclillas, con sus pies en el suelo, la madre le pasa el brazo por la espalda, sosteniéndolo, y sujetándolo por debajo del brazo más alejado de ella. La otra mano de la madre normalmente también está en el cuerpo del bebé, pero no está claro si es para ofrecer soporte o presión. Se “sujeta” así al bebé inmediatamente después de que se despierta e inmediatamente después de ser alimentado. De hecho, como nos contó uno de nuestros antiguos informadores, la madre puede interrumpir su comida si siente que el bebé está a punto de defecar, y así evitar ensuciarse.”

La palabra luganda para esta forma de sujetar al bebé es okusimba, un sinónimo del verbo “plantar”. Una posición alternativa observada por el Dr. Hebe Welbourn y descrita como “aguantar” se refiere a sujetar al bebé de pie por debajo de las axilas con sus pies tocando el suelo.

Eventualmente el niño crea una asociación entre ser sujetado/aguantado y la eliminación. “La mayoría de madres dieron a entender muy claramente que la práctica de “sujetar/aguantar” así al bebé está diseñada para coger al niño en el momento oportuno en que está listo para orinar/defecar pero todavía no lo ha hecho. Todas hicieron hincapié en la necesidad de vigilar al niño para cogerle en ese momento, dando importancia a la conveniencia de evitar camas sucias o mojadas al realizar esta práctica; pero al mismo tiempo lo consideran un método de entrenamiento.”

Las madres mostraban mucha paciencia durante todo el periodo de entrenamiento. Los bebés nunca eran regañados ni castigados por los accidentes; en cambio, los lapsos en el control eran tratados de una manera práctica y sin alboroto.

Antes de que el bebé pueda realmente señalar sus necesidades, la madre adapta la práctica a los ritmos del bebé que ha observado, y lo sujeta en posición en los momentos en que es más probable que orine o defeque. Pronto el bebé es capaz de señalar sus necesidades con un sonido especial que su madre reconoce incluso antes de que él pueda verbalizar. La medida en que el control es aceptado por el niño en lugar de impuesto se demuestra por su tendencia a tomar la iniciativa a la hora de encontrar el lugar apropiado para orinar/defecar cuando tiene la suficiente edad para llegar allí por sí mismo. Todo esto depende de la omnipresencia y sensibilidad de la madre (o de algún adulto o responsable del niño) que garantiza que las señales del bebé no sean desatendidas.”

Ainsworth teoriza que “puede ser que aprender primero que la cama no es un lugar que se pueda mojar o ensuciar, es más fácil que aprender que orinar/defecar debe hacer sólo en un lugar concreto - en un orinal o un inodoro. Teniendo esta noción clara, quizás es más sencillo aprender el siguiente paso de esperar hasta que has llegado al lugar apropiado, que aprenderlo directamente sin objetivos intermedios."

Aprendizaje para ir al baño en Uganda - testimonio de Marcelle Geber

La madre ugandesa “nunca malinterpreta las necesidades de su hijo, ya sea que quiera mamar, orinar, defecar. Con un movimiento rápido y cariñoso, lo mueve desde la espalda donde lo portea hasta su cadera, luego lo sujeta apoyado en su pecho; o lo desliza hacia su costado y lo sujeta hacia afuera del bracito para que no la moje; o le saca del pañuelo de porteo y lo sujeta sentado entre sus dos manos para que no se ensucie a sí mismo ni a ella.”

Una madre ugandesa está tan íntimamente conectada con su bebé que siente y responde al “menor movimiento, al más mínimo gemido o al gesto más sutil” que le comunica las necesidades del niño. Lo mismo sucede en las ocasiones que ella no está porteando al bebé sino que, de acuerdo con la tradición y obligación, ofrece el bebé al visitante para que lo coja como señal de bienvenida.

Cuando los bebés eran suficientemente mayores para caminar, Geber observó que salían fuera de la casa para hacer sus necesidades, sin que nadie se lo indicase. Informó de que los niños en Uganda han completado el entrenamiento para ir al baño entre los 15 y los 24 meses de edad.

Aprendizaje para ir al baño en Uganda - testimonio de Joseph Chilton Pearce

En su libro Magical Child, Joseph Chilton Pearce escribe “Jean MacKellar me habló de sus años en Uganda, donde su marido practica la medicina. Las madres locales llevaban a sus hijos al médico, a menudo esperando pacientemente haciendo cola durante horas. Estas mujeres llevaban a sus pequeños en una bandolera, cerca de sus pechos descubiertos. Los niños más pequeños se llevaban a la espalda, al estilo papoose. Los niños nunca se portean envueltos, ni llevan pañales. Aun así ninguno de ellos estaba sucio cuando finalmente llegaba su turno para que el médico les examinase. Perpleja por ello, Jean preguntó a algunas mujeres cómo se las arreglaban para mantener a sus bebés limpios sin pañales. ‘Oh’, contestaban las mujeres, ‘simplemente vamos a los arbustos’. De acuerdo, les decía Jean, ¿cómo sabían cuándo el niño necesitaba ir a los arbustos?. Las mujeres quedaban perplejas ante su pregunta. ‘¿Cómo sabes cuándo tienes que ir ?’, exclamaban.”

Espero que os hayáis entretenido con estas historias tanto como yo al compartirlas con vosotras. Un gracias enorme a Laurie Boucke - por favor haceos con una copia de su libro y disfrutad leyéndolo y viendo las fotos de todos estos hermosos testimonios sobre los hábitos de eliminación de los pueblos indígenas, así como de la evolución en la sociedad occidental de los hábitos de entrenamiento para ir al baño.

¿Qué es lo más importante que destacas tras escuchar o leer las historias de hoy? Por favor, compártelo en los comentarios.

 

xx Andrea

 

PS - here’s the video version of this episode in case you prefer to YouTube it. ;)

All images (c) Laurie Boucke, Infant Potty Training

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Monica Linares Gimeno

About Monica Linares Gimeno

¡Hola! Soy Mónica LG, licenciada en Comunicación Audiovisual, Asesora de Lactancia y de Comunicación de la Eliminación. Cuando me quedé embarazada, desde el principio me pregunté cómo iba a afrontar el tema de los pañales con mi bebé. Y nuestra respuesta fue la Comunicación de la Eliminación. Tras nuestra experiencia, decidí ayudar a dar a conocer la CE (también conocida como Higiene Natural Infantil). Un proceso natural, con el que mamás, papás y cuidadores a lo largo de todo la historia han acompañado a los bebés desde el día en que nacen. Sólo hace falta un pequeño cambio de perspectiva, créeme, ese pequeño cambio, ya es mucho; independientemente de cómo decidas o puedas empezar la CE (hay muchas maneras, compatibles con nuestro estilo de vida, y no significa que tengas a tu bebé desnudito todo el día). Estaré encantada de ayudarte y asesorarte si estás interesada en la CE. Creo firmemente que, así como la lactancia y la crianza con apego son cada vez más practicadas, apoyadas y divulgadas, la CE llevará el mismo camino. Pues todas contribuyen a la salud del planeta, y a una relación estrecha y de confianza con nuestros hijos. Más información y recursos en @materknitta.

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